Paisajismo sustentable

En el verano estuve visitando Bodega Salentein en Mendoza y una de las cosas que me llamó la atención fue el paisajismo… de repente entró un mensaje a mi instagram de Soledad Llames a quien no conocía ni había oído hablar en ese momento contándome sobre ese paisajismo en particular. Intercambiamos números y a partir de ahí whatsapp va y viene sobre diferentes temas, siempre relacionados a las plantas y el diseño de jardines. Después de conocer lo que hace, decidí entrevistarla para que nos cuente sobre una tendencia mundial que está pisando fuerte también en Argentina: el paisajismo sustentable, en el cual tiene muchísima experiencia. ¡Qué placer como la tecnología acorta distancias!

¿Dónde y qué estudiaste?
Soy Ingeniera Agrónoma de la UNRC (Univ. Nac. de Rio Cuarto), e hice una Especialización en Planeamiento Paisajista y Medioambiente en la UNLP (Univ. Nac. de La Plata). También hice cursos de Xeripaisajismo con especialistas americanos y chilenos. Y aprendo mucho de la gente con alma verde, de viveristas, de jardineros, de gente observadora y sabia, como la gente de campo.

¿Por qué estudiaste agronomía y paisajismo?
Estudié eso porque me encanta el aire libre y la naturaleza -y no soporto el encierro -, y elegí dedicarme al paisajismo para poder compatibilizar el trabajo con mi proyecto de familia. Gracias a eso pude hacer muchos jardines e ir a los actos del colegio y acompañar a mis hijos en sus otras actividades…siempre a mil, despeinada y con las botas embarradas…

¿Se puede hablar de un paisajismo sustentable? ¿En qué consiste?
Yo creo que sí. Lamentablemente la palabra “sustentable” no siempre se ha usado correctamente. En zonas áridas y semiáridas, que son el 75% del territorio argentino, lo sustentable tiene que ver con un nuevo paradigma que se conoce como Xeripaisajismo: son técnicas específicas para construir jardines o áreas verdes mediante acciones ecológicamente sustentables (planificación y diseño en armonía con el entorno natural. Utilización de plantas nativas y no nativas de bajo requerimiento de agua. Reducción de las superficies de césped. Sistemas apropiados de riego y uso de coberturas o mulchings para el óptimo manejo de la humedad, las malezas y el suelo). En otras zonas más templadas y húmedas, lo sustentable también tiene que ver con mirar el entorno y diseñar en armonía con éste. La cuestión es que en el futuro, nuestros hijos y nietos y los hijos de ellos, dispongan de los mismos recursos naturales que hoy tenemos nosotros. Debemos entender que nuestro ritmo de vida está destruyendo nuestro propio hábitat y tenemos que actuar porque nuestra supervivencia y calidad de vida están en peligro.

¿Se aplica a todo tipo de espacios?
Claro que sí. Lo que debería aplicarse siempre es el criterio, el conocimiento, y el buen gusto. Por lo demás, lo único que varía son las condiciones en las que tenemos que trabajar, pero no variarán los conceptos a aplicar. Los jardines interiores en general tienen condiciones diferentes a los exteriores, frecuentemente no tienen tanto sol… Entonces, se deben elegir plantas adecuadas al clima y que prefieran exposiciones de menos sol.

¿La Argentina es un país que está tomando esta tendencia mundial?

Yo veo que sí, tanto a nivel privado como público, y lo encuentro genial. Hay una fuerte tendencia en los paisajistas hacia un paisajismo más natural, las empresas se preocupan por dar una imagen más amigable con el medioambiente, inclusive se están certificando varias normas que tienen que ver con sustentabilidad (entre otras Construcción Sustentable: certificación LEED, cuyo requisito a nivel de paisajismo implica que sea totalmente conectado con el entorno, que se usen plantas nativas y no nativas adaptadas al clima y que se rieguen únicamente con las lluvias. En el estudio hacemos desde el Proyecto hasta los pliegos para las licitaciones). Y a nivel de particulares, cada vez más gente pide para sus jardines propuestas de este tipo. Por otro lado, muchos municipios hacen Concursos de Proyectos de ideas para parques o distritos sustentables en las ciudades, lo que denota que a nivel público, también el tema de la sustentabilidad hoy es una preocupación.

¿Podés contarnos de algún proyecto de paisajismo sustentable que hayas hecho?
Hay varios y cada uno es especial, hay proyectos con Reserva de flora y fauna, otros donde reciclamos el agua y la usamos para riego, otros que están incrustados literalmente en el monte, valorizándolo. Todos proyectos de xeripaisajismo. Bien, destacaría el primero de todos: Espacio Killka- Bodegas Salentein, allá por el 2005. Es un museo de arte con un restaurante, en la montaña, con una vista increíble y rodeado de monte y viñedos. También hay una capilla, la bodega y una enorme Reserva Natural. Fueron los primeros que se animaron a un concepto diferente en paisajismo valorando el paisaje natural, cuando en Mendoza no había nada de este tipo. Es una obra muy premiada por su arquitectura (Estudio Bórmida y Yanzón Arquitectos) y paisajismo, y por su compromiso ambiental. Después de más de 13 años, el diseño con plantas nativas (hechas de semillas cosechadas in situ por los ingenieros del IADIZA y cultivadas en su laboratorio para ser luego llevadas al campo y plantadas), no se ha perdido, solo se ha enriquecido por la interacción ecosistémica con el entorno, expresándose de diferentes maneras según las características climáticas del año (así, un año más lluvioso se ve el pastizal más verde y con toques de color lila porque hay Verbena bonariensis, mientras que un año de menos lluvias el pastizal se ve más dorado y con los clásicos rosados y anaranjados de malváceas nativas pero no aparecen los lilas). Es un proyecto que adoro.
¡Tan lindo cuando la gente te pide trabajos así!

¿Qué debe tener en cuenta una persona a la hora de elegir hacer un jardín con este tipo de paisajismo? Debe tener en cuenta que, como persona, es parte de la naturaleza y que es bueno y necesario conectarse con ella. Con el airecito, el relieve, las siluetas, los colores, las texturas, los sonidos, el brillo y el calor del sol, las brisas, los perfumes de las plantas del lugar… Mirar el paisaje natural y realmente verlo, sentirlo, entenderlo. No se puede querer lo que no se conoce. Sinceramente creo que una vez que una persona conecta con el paisaje natural, local, ya está en condiciones de aceptar un jardín en armonía con el entorno. Ha aumentado su nivel de conciencia. No necesita nada más.

¿Es más económico?
Generalmente no lo es en la etapa de implantación, pero sí después de ésta, ya que el mantenimiento es más bajo y no se necesitan agroquímicos, ni fertilizantes.

Este tipo de jardines, en realidad, son siempre los jardines más adecuados, por eso creo que no deberíamos poner en la balanza lo económico sino: si es correcto o no. Nuestra relación con el paisaje y el uso de los recursos naturales, debe ser siempre respetuosa y amorosa. Apuntar a jardines más naturales, es una excelente manera de sumar acciones buenas con el planeta, y de cuidarnos.

¿Hacia dónde va la tendencia en diseño del paisaje y de ciudades más sustentables?
La tendencia es muy fuerte hacia lo sustentable y lo veo como un camino solo de ida. No hay retorno y eso, es inteligente.

Soledad Llames en pocas palabras:
mamá, perseverante, comprometida, soñadora, agradecida, distraída. Siempre me encuentro buscando lo bueno de lo malo; y pienso que nada es imposible, solo cuesta más trabajo…

Un parque: los jardines del Museo Du Quay Branly-Jaques Chirac. Un proyecto maravilloso de Giles Clement, una bocanada de naturaleza sin dominar en el corazón de Paris. Me emocionó mucho conocerlo porque me encanta el trabajo de este enorme paisajista comprometido con el medioambiente.

Una planta: El Algarrobo, que es sombra, protección y firmeza. Que es belleza y vida en medio del viento y del sol, en medio del monte y del pastizal. Me encanta su silueta. No sé por qué pero es un árbol que me alegra cada vez que lo descubro en el paisaje.

Una persona que te inspira: mi madre. Aparte de ella, que es mi referente, me inspira la gente que es buena, generosa, con sentido del humor y que mueve montañas (todo eso en una misma persona).

Un libro: me encanta leer. De todos elijo el primer libro que leí en mi vida: “Ser feliz”, de Leif Kristiansson. Me lo sé de memoria, es simple y maravilloso, para recordar a cada instante, toda la vida.

Un momento del día: la mañana temprano.

Un rasgo característicos de tus diseños:
la contraposición de tramas: la trama de lo diseñado con la trama de lo salvaje, de lo nativo del lugar. Me gusta elegir unas pocas especies y repetirlas en cantidad formando manchas o pinceladas de una misma especie. Que se note allí que hay una intención. Prefiero elegir nativas para ello, para llamar la atención y ponerlas en valor. El dejar zonas con vegetación nativa intacta (trama de lo salvaje o natural), lo considero fundamental para valorizar la belleza del paisaje local y proteger especies vegetales y animales nativas, entre ellas, muchas que son polinizadoras. Los jardines así planteados entran rápidamente en equilibrio como ecosistemas y crecen rápido. Nada se fuerza, todo fluye naturalmente.

También creo importantísimo el hacer docencia, el explicar bien los conceptos de cada proyecto, los materiales, que son las plantas nativas y no nativas adaptadas al clima del lugar, mostrar que el paisaje natural es bellísimo y tiene características únicas en cada geografía y eso le da un valor incalculable a cada obra, le da encanto e identidad local. La gente si entiende, acepta y quiere, y cuida…y enseña a otros. Si no, te pide un jardín que no tiene nada que ver con el lugar.

Un tema pendiente: Pintar. Con acuarelas. No digo que bien, pero por lo menos, decentemente (jaja).