Mariana Ayraudo: del bastidor al mundo digital

Nos zambullimos en el taller de la artista Mariana Ayraudo, cordobesa y salteña por adopción, quien acaba de lanzar una aplicación que te permite trasladar su arte a tu propia casa de una manera muy real. Creatividad + sentimiento + innovación. ¡Te invitamos a conocerla!

Un poco de historia
Técnica en Turismo, 31 años, un trasplante de córnea. Recién recibida, se instaló en Buenos Aires para dedicarse con éxito al mundo de los viajes corporativos. Pero el exceso de horas frente a la computadora y una rutina de trabajo sin medida comprometieron el estado de su vista.

De un momento a otro se encontró de licencia por salud, sin saber qué hacer con su tiempo y tanta capacidad. Una mañana, pasó frente a una artística, se compró un montón de acrílicos, pinceles y bastidores, y empezó a pintar. “Eso fue en 2014. El arte llegó para salvarme. No me enfoco en un artista, me inspira todo: un viaje, la gente, la comida, la moda… Soy muy observadora del mundo que me rodea. Cuando se me ocurre algo, lo anoto y así surgen nuevos disparadores”.

Nuevo destino
A los 20 años, Mariana conoció un salteño en uno de sus viajes a EEUU. En abril de 2016, ya casada, hizo una vez más las valijas y se mudó a Salta. “Me vine por amor”.

“Me gusta mucho la calidad de vida salteña. Lo comparo con Buenos Aires y, al principio, la tranquilidad me exasperaba un poco. Allá la vida es más solitaria; acá es más tranquilo, más familiar. Se vive casi como turista, se disfruta más. Acá te juntás con un par de amigos y cualquiera saca una guitarra y empieza a tocar”. Y concluye con cierta complicidad: “No es lo mismo pintar en un departamento en Buenos Aires, que hacerlo con esta vista”.

Autodidacta
Mariana prueba siempre cosas nuevas. Sorprende. Una inconfundible paleta de colores vibrantes domina sus obras, con trazos que denotan fuerza e impulsividad, aunque un día le pinte pintar pastel. “Nunca tomé clases. Todo lo que hago sale de mí. Soy emprendedora y termino aprendiendo de todo un poco: fotografía, números, costos…”.

El año que arrancó a buscar una salida a su problema de salud, intentó miles de proyectos distintos: desde confeccionar vestidos y sobres hasta trabajar como personal shopper. “Me encantaba la parte creativa, pero no vender. Cuando descubrí la pintura empecé a usar Instagram para mostrar lo que hacía: las redes se transformaron en una galería de arte virtual donde muestro mi trabajo”.

Otro gran salto
Desde que “sin querer queriendo” se convirtió en artista, Mariana camina por una senda de pruebas, algún que otro error y muchos aciertos. Hace apenas unos meses, para darle un marco profesional al emprendimiento, Mariana se animó a fusionar el arte con el mundo digital.

“Necesitaba que el cliente tuviera una experiencia más real con mi arte. No solo conocerlo, también interactuar, especialmente quienes consultaban desde otras provincias”. Por eso lanzó, junto a su web, una aplicación con realidad aumentada, que te permite elegir un cuadro y probar cómo luce en tu propio ambiente.

La App Gallery es un concepto 100% innovador. “Sabiendo qué le gusta al cliente y cómo quedará el cuadro terminado en su ambiente, es más fácil hacer trabajos a pedido”.

Su secreto
A diario suele recibir mensajes del estilo “Amo tu vida”, “¡Quiero tu vida!”, “Quiero ser como vos, ¿cómo hiciste?”. A lo cual responde sin dudarlo: “¡Error! ¡Vos sos vos! Cada uno de nosotros es único, tiene su propio potencial. Más allá de que mi paleta sea súper colorida, yo no soy colorida todos los días”.

Y con esa misma fuerza y sencillez, nos comparte su secreto: “Necesitás una pausa para preguntarte qué querés crear y cómo. Ser amable con vos mismo, reflexionar sobre lo logrado y avanzado. Hablarte y tratarte mejor. Darte un mimo, como comer algo que te guste mucho, o salir a dar un paseo. Conectarte”.

De emprendedor a emprendedor
Y cuando le pedimos algunos consejos a la hora de usar las redes para promocionar el propio trabajo, los resume en cinco mega tips:
1. Ser auténticos.
2. Contar quién sos y tratar de contar una historia. Es clave tener contenido. Lo mío es netamente publicar un cuadro y necesito que ese cuadro llegue a mucha gente y se viralice. Hay un contenido detrás porque yo me muestro mucho quién soy y cómo pinto.
3. Subir buenas fotos, material de calidad.
4. Construir un feed lindo, armónico: si vas a subir algo que no es tan bueno, más vale no subir nada.
5. Estar atento y medir qué cosas le gustan a tu público.

MARIANA, EN PRIMERA PERSONA
Momento del día: La mañana.
Un lugar de Salta: Cafayate.
Un sabor: El chocolate.
Un color: El rosa en todas sus gamas.
Tu técnica: Pinto con acrílico sobre lienzo y soy de mezclar materiales. Hago collage con papeles, yeso… .
Otras aficiones: Me gusta el deporte, salgo a correr, pero no soy fanática. Me gusta cocinar, aunque me gusta más comer.
Qué es lo que más te cuesta de ser emprendedora: Saber que todo recae sobre uno. Tenés que aprender de todo. Y cuando hay períodos malos, tenés que tener la cabeza en blanco y saber transitarlo.
Una mujer que admires: Tengo varias, mi abuela es una. De ella saqué las ganas de aprender todo el tiempo: tiene 82 años y es una persona súper conectada a la tecnología, ¡usa las redes para poder ver mis cuadros!
Un hombre que admires: Mi marido. Es economista, una carrera muy racional comparada con el arte. Es emprendedor, tiene su propia consultora. En carreras tan diferentes como las nuestras, nos apoyamos mutuamente. A los dos nos gusta crecer e ir más allá. Por algo estoy acá.