XV Edición de la Vendimia de las Nubes

El sábado 24 de marzo experimentamos la vendimia en Finca Las Nubes un programa donde cosechamos, pisamos uva y disfrutamos el día en familia.

Cosechar las uvas, aprender de la mano de quienes hacen el vino, entender el proceso y disfrutar del fruto de tanto trabajo en un entorno mágico, entre vides, cerros y un cielo azul intenso es una experiencia que vale la pena vivir al menos una vez en la vida.

La jornada comenzó temprano, a las 8.30 con la llegada de los primeros invitados, a medida que la gente iba llegando, se iban entregando los kits de cosecha, luego se desayunó y alrededor de las 10.00 nos adentramos en los viñedos. Tijera en mano, delantales y sombreros para protegernos del sol fueron parte del equipo, grandes y chicos iban cortando los racimos y llenando las gamelas.

A las 12.00 largó el almuerzo: empanadas, lomitos asados, guiso de lentejas, tamales y humitas fueron el menú, cada uno elegía de acuerdo a su gusto y disfrutaba del plato en el rincón que tenía reservado.

Este año como novedad se instaló un lagar antiguo y quienes quisieran podían pasar a pisar la uva a la vieja usanza y experimentar la sensación de aplastar el fruto con los pies. Catalina, una de mis hijas y yo, no nos resistimos y ahí nos subimos y experimentamos en primera persona lo que es hacer vino patero.

A la siesta, cuando todos disfrutaban del paisaje y de los vinos llegaron Los Tinku, quienes le pusieron color y movimiento al día invitando a los presentes a bailar.


Nosotros lamentablemente nos volvimos temprano, alrededor de las 16.00, cuando los guitarreros del público se acercaban a cantar. Esta vendimia quedará grabada en la memoria de mis hijos que esperan cada vendimia con ansiedad.