Jujuy: vitivinicultura de extrema altura

Hace tiempo que escucho y publico sobre las bodegas de la Quebrada de Humahuaca. El pasado 17 de abril festejamos el día mundial del Malbec haciendo un recorrido por varias de ellas. La ruta del vino de Jujuy cada día se consolida más. Sin lugar a dudas un nuevo atractivo que vale la pena conocer y disfrutar.

Hoy Jujuy posee alrededor de 20 hectáreas de vid y cuatro Bodegas con sus productos ya en el mercado pero más de 20 productores de dos zonas: la Quebrada de Humahuaca (Q de H) donde los viñedos desafían el clima y la altura y van desde Purmamarca 2200 msnm hasta Uquía 3200 msnm; y el Valle Templado (VT), zona subtropical a 1200 msnm en la zona de Perico.

Viñas de Perchel
Salimos a las 6 de la mañana de Salta con Agustina Gonzalez Iriarte de Descorchar y mi marido, quien decidió acompañarnos. Llegamos temprano a Viñas de Perchel, ubicado a 15 kilómetros de Tilcara. A las 9.30 estábamos respirando el aire fresco de la quebrada, hacían 3 grados y las viñas ya estaban amarillando, aunque todavía quedaba algo para cosechar. Una de las características de esta zona es la poda tardía por las heladas (ocurren hasta en diciembre) y la cosecha recién en marzo/abril e incluso mayo. Esta bodega familiar que cuenta con el asesoramiento de la enóloga Gabriela Celeste de Eno Rolland, tiene tres hectáreas con Malbec, Syrah, Tannat y Cabernet Franc que se manejan de manera orgánica. “Este año vamos a plantar 5 hectáreas más”, nos explica Mabel Vargas, hermana de Javier, el impulsor de esta bodega, quien cuida la plantación a la perfección y conoce cada parcela y sus dificultades. “Una hectárea en Mendoza da entre 10.000 a 15000 kilos, en esta zona obtenemos entre 3000 y 4000 kilos. Naturalmente el clima hace que se dé así. Llevamos 15 años trabajando en las viñas y comercializando desde el 2010”, nos cuenta. Los vinos son orgánicos.
Luego de recorrer sus viñedos y degustar sus vinos con unas riquísimas empandas elaboradas también en la bodega seguimos viaje.

Viñas de Yacoraite
Un poco más arriba, salimos de la ruta a mano izquierda hacia “Yacoraite”, la pollera de la coya (es un cerro de colores con esa forma). Un monumento natural que impacta por sus colores que ahora contrastan más con el verde amarillento de las “Viñas de Yacoraite”. Alejandro Izquierdo atraído por esta belleza natural, decidió en una de sus visitas a la tierra de sus padres (él vive actualmente en EEUU donde trabaja para el BID) que quería hacer una bodega allí. Asesorado por Marcos Etchart y Juan Prates comenzaron este desafío y luego se sumó al equipo Ezequiel Bellone para trabajar la parte orgánica del vino. Hoy tienen 3.3 hectáreas de Malbec y Cabernet Franc. “El objetivo es llegar a las 7 hectáreas”, nos explica Alejandro. El enólogo es Lucas Niven y el vino, que se llama Malku (tuve la suerte de probarlo y promete mucho), saldrá en breve al mercado. Malku quiere decir dios y/o cóndor en Quechua. “Nuestro objetivo es comenzar pronto con la construcción de un wine bar en esta loma con vista al valle. Sueño con que sea un lugar donde se puedan probar todos los vinos de la Quebrada por copa y donde se hagan eventos artísticos y culturales”, aclara Alejandro.
En medio de los viñedos, bajo un algarrobo picamos unos quesos de la zona con salamín de llama, el vino se hizo esperar…

Viñas de Uquía
La mañana avanzaba, el sol cada vez estaba más fuerte (hacían casi 30 grados). Pasada las 13.00 llegamos a Viñas de Uquía, el enclave que eligió Claudio Zucchino y su familia para retornar desde Buenos Aires a los pagos donde se había criado de niño. Nos recibían todo por lo alto en la hostería que tiene junto a la bodega. Un saxofonista elevaba sus notas al viento, allí probamos los diferentes vinos de las bodegas y una cazuela de cordero con habas que salía calentita de la olla. Claudio Zucchino se define como un inconsciente que se animó a cultivar viñas a más de 3000 metros de altura. Y eso es nada si lo comparamos con la altura donde Zucchino construyó una cava en lo que era una mina a 4000 m.s.n.m. Probé el vino Uraqui. Uno piensa que lo va a golpear por la altura y el clima extremo, pero para sorpresa del bebedor, no. Es aterciopelado y se deja tomar.

Después del almuerzo brindamos en honor al malbec con el gobernador de la Provincia de Jujuy, Gerardo Morales, el presidente del INV Carlos Tizio, el titular de International Sommelier Asociation (ISA), Andrés Rosberg; el sommelier Alejandro Iglesias …. Celebro de pie que este grupo de bodegueros trabajen en conjunto, compartiendo conocimiento, equipamiento, asesores… para salir adelante.

Viñedos de Bodega Tukma – Huacalera
Ya bajando nuevamente y camino a la próxima visita oficial, acompañamos al ingeniero agrónomo Ezequiel Bellomo a las viñas de Bodega Tukma frente al hotel Huacalera del otro lado del río, justo por donde pasa el trópico de Capricornio. No paramos de sorprendernos, cada uno de los rincones de la Quebrada deslumbra por su belleza y, en este caso, el contraste entre el verde de las viñas (Malbec y Sauvignon Blanc) con los cerros secos, es impactante.

Huichaira
Al frente de Tilcara, subiendo por el camino que lleva al Museo entre los Cerros (MEC), se llega a la finca de Alejandro Nieva, allí nos esperaban con mate al fuego, café y masitas. Alejandro Nieva, también jujeño, plantó Malbec, Cabernet Franc y Syrah. El viñedo está a 2680 metros de altura.


Bodega Fernando Dupont

Salimos nuevamente a la ruta y cruzamos hacia Maimará. Pasando el río y contra la ladera del cerro, justo opuesto a esta ciudad, se encuentra la Bodega de Fernando Dupont. El pionero de las Bodegas de la Quebrada de Humahuaca. En un entorno donde convive el arte con el vino aprendimos sobre sus etiquetas Pasacana, Punta Corral y Rosa de Maimará, trabajo en conjunto de Marcos Etchart y el ingeniero agrónomo Juan Prates. Amelia la mujer de Fernando nos despidió con una cálida picada en su casa.


Amanecer Andino
Así nos despedimos de la Quebrada, después de un intenso día de recorrida y de disfrute. Nos faltó visitar la bodega de Alfredo González Amanecer Andino, quien hace más de 8 años plató Bonarda, Malbec y Cabernet Sauvignon con el asesoramiento de Lucas Niven. Vinos que combinan los valles de altura con los del valle templado de Perico.